What Do I Do After Discovering My Personality Type?

Hacer un test de personalidad puede ser tan emocionante como desconcertante. Incluso si tienes un momento de revelación, puede que te quedes confundido sobre lo que significa o frustrado si no te gustan tus resultados. La experiencia de hacer un test es única para cada persona, pero la reacción más habitual es preguntar: «Bueno, ¿y ahora qué?»

Lo que hagas después de recibir los resultados de tu test de personalidad depende de ti, pero hay algunos buenos puntos de partida. Lo primero que debes saber es que tu tipo de personalidad no es una etiqueta definitiva. En realidad, es el primer paso de un viaje de crecimiento personal para toda la vida, si decides seguir aprendiendo sobre ti.

Explora tus resultados sin juzgarte 

Tanto si tu tipo de personalidad te parece totalmente acertado como si te sorprende, tómate un momento para asimilar los resultados. Observa qué te resuena y qué no, e intenta no tomarte los resultados demasiado en serio. Los sistemas de personalidad ofrecen un esquema de los rasgos y motivaciones que podrías tener. No significan que estés «encasillado» ni condenado para siempre a ciertos comportamientos. 

Intenta no ver tus resultados como una razón para juzgarte. Cada tipo de personalidad incluye rasgos que quizá te encanten y otros que pueden ser más difíciles de aceptar; ambos ofrecen información útil. En lugar de ser autocrítico, haz una pausa y reflexiona sobre lo que más te llama la atención. ¿Por qué este rasgo se siente como una fortaleza o una dificultad? ¿Cómo se manifiesta en tu vida diaria: en el trabajo, en tus relaciones o cuando te cuidas? Aquí tienes algunas preguntas que te ayudarán a explorar tu tipo más a fondo:

  • ¿En qué situaciones se manifiesta este rasgo con mayor intensidad?
  • ¿Cuáles son las ventajas de tener este rasgo? 
  • ¿Cuáles son los desafíos de tener este rasgo?
  • ¿Cómo puedo aprovechar este rasgo al máximo?

Por ejemplo, imagina que hiciste un test de Myers-Briggs y muestra que tienes una preferencia Judging. Esto significa que destacas por mantenerte organizado y que prefieres la estructura y la planificación. Ahora considera cómo tu preferencia Judging te ayuda en el trabajo y en casa; por ejemplo, cumples los plazos y planificas minuciosamente, a la vez que tomas decisiones rápidas con facilidad. Estas mismas ventajas conllevan algunos desafíos, como un alto nivel de estrés cuando tus planes meticulosos cambian inesperadamente o cuando desearías haberte dado más tiempo para considerar todas tus opciones antes de tomar una decisión importante.

Usa la curiosidad para explorar tus rasgos de personalidad con paciencia y compasión. Esto te dará más contexto sobre cómo se aplica tu tipo de personalidad a tu vida diaria, sin encasillarte.

Haz un recorrido por tus recuerdos 

Recordar acontecimientos pasados de tu vida puede ser increíblemente útil después de hacer un test de personalidad. Una vez que conoces tu tipo de personalidad, puedes empezar a establecer conexiones entre momentos clave de tu vida y los patrones que tu tipo ayuda a explicar.

Por ejemplo, mi tipo de personalidad es INFJ en el sistema de 16 tipos. Puedo mirar atrás a momentos de mi infancia y adolescencia e identificar acontecimientos en los que se manifestó mi Introversion . Recuerdo ocasiones en las que los eventos sociales me dejaban sin energía (como las pijamadas de la infancia), o cómo mi deseo de saltarme las conversaciones superficiales y hacer preguntas más significativas me ayudó a hacer un amigo para toda la vida. También puedo recordar mi dedicación a sacar sobresalientes durante la escuela, creando siempre un plan de estudio organizado incluso cuando otros acontecimientos de mi vida eran caóticos. Esa es mi preferencia Judging en acción. 

Al tomar distancia, puedo ver cómo mi lado empático se ha manifestado en distintos momentos de mi vida.  La empatía es un rasgo central de INFJ, y sin duda puedo recordar haber sentido las emociones y el dolor de otras personas cuando creía haberlas perjudicado o cometido un error. Observar patrones como estos puede ayudarte a ver cómo tus rasgos de personalidad han moldeado tu forma de responder y conectar en situaciones cotidianas.

Puedes descubrir tus propios patrones haciendo preguntas como:

  • ¿Cuándo me he sentido plenamente yo mismo y fortalecido por esa sensación? ¿Qué hacía, con quién estaba, cómo me comportaba?
  • ¿Cuándo me he sentido abrumado y fuera de mi elemento? ¿Estaban involucrados algunos de mis rasgos de personalidad?
  • ¿En qué situaciones me he sentido más comprendido? ¿Y más incomprendido?
  • ¿Hay situaciones recurrentes en las que surgen para mí las mismas fortalezas o desafíos?
  • ¿Mis relaciones más cercanas están relacionadas con mis fortalezas?
  • ¿Cómo se manifiestan mis rasgos cuando estoy abrumado o bajo estrés?

Recuerda que esta reflexión no consiste en juzgarte. Aprovecha este tiempo para identificar tus rasgos naturales y reflexionar sobre cómo han contribuido a llevarte hasta donde estás hoy. Puedes hacerlo llevando un sencillo diario de recuerdos e identificando cómo se manifestaron tus rasgos en cada recuerdo.

Ver patrones puede ayudarte a decidir si un hábito te ha servido o no. Por ejemplo, mi hábito de hacerme amiga de personas heridas y desfavorecidas es algo que he intentado dejar atrás, ya que reconocí que este patrón ha sido principalmente negativo en mi vida (es una idea bonita, pero tratar de ayudar a todo el mundo agota mi energía emocional). Del mismo modo, podrías valorar tus esfuerzos por mantenerte estudiosa y organizadamente estructurado, al tiempo que reconoces que un poco de espontaneidad puede enriquecer tu vida.

Obsérvate en tiempo real 

Al igual que al pensar en tu pasado, puedes aplicar estas mismas observaciones a los acontecimientos en tiempo real. Por ejemplo, cuando estás bajo mucho estrés, piensa en qué podría estar causándolo. A veces puedes vincular tus niveles de estrés con algo que sucede y que no está en sintonía con tu tipo de personalidad. Un ejemplo: si tienes un tipo Judging, es posible que sientas que tus niveles de estrés aumentan cuando tus planes salen mal. O si tienes un tipo Perceiving, quizá te sientas más estresado en el trabajo cada vez que tu jefe ha programado toda tu semana sin dejar margen para la flexibilidad.

También puedes prestar atención a cómo recargas energías, lo cual depende de si eres introvertido o extravertido, qué conversaciones mantienen tu interés y cuál es tu enfoque para tomar decisiones. Todo esto puede relacionarse con tu tipo de personalidad, y es así independientemente de si has hecho el test de 16 personalidades, el Enneagram o el Big Five.

Al observar tu comportamiento a través de la perspectiva de los resultados de tu test de personalidad, podrías aprender más sobre ti. Si tu objetivo es crecer, esto puede ayudarte a identificar maneras de superar hábitos que quieres cambiar o mejorar. Si tu objetivo es comprenderte mejor, ya vas por muy buen camino.

Siéntete cómodo con la incomodidad

Es normal sentirse incómodo después de leer el resultado de tu test de personalidad. Todo el mundo tiene hábitos de los que no se siente orgulloso, y verlos escritos en blanco y negro puede tocarte una fibra sensible.

Si eres INFJ como yo, quizá odies que te señalen tu tendencia a pasar por alto los detalles. Los INFJ son perfeccionistas: nos gusta hacer las cosas bien, lo que dificulta enfrentar cualquier defecto en nuestro proceso. La realidad es que tenemos una excelente capacidad para ver el panorama general, aunque nuestra tendencia a no ver los detalles más pequeños pueda afectar nuestros planes. La clave está en usar esa consciencia para equilibrar nuestras fortalezas, no para castigarnos por ellas.

Si algo de tus resultados te incomoda, tómate tiempo para considerar por qué te provoca esa reacción. A partir de ahí, decide si quieres intentar cambiar ese hábito o comportamiento. Abórdalo con delicadeza, paciencia y sin juzgarte duramente. ¡Todos tenemos margen para crecer!

Elige algunas áreas pequeñas para aplicar tu nuevo autoconocimiento 

Conocer tu tipo de personalidad puede ayudarte a ser más consciente de ti mismo, especialmente cuando pones en práctica lo aprendido eligiendo cómo responder a los acontecimientos de la vida, en lugar de reaccionar por impulso.

Para practicarlo, elige un área de tu vida en la que creas que el conocimiento de tu tipo de personalidad podría ser útil. El trabajo, las relaciones personales, las metas que quieres alcanzar o mejorar tu comunicación son excelentes puntos de partida. Por ejemplo, si el perfil de tu tipo sugiere que la rutina te ayuda a sentirte tranquilo y concentrado, podrías empezar a añadir un poco más de estructura a tu semana. Intenta planificar tus días con antelación o usar una agenda semanal sencilla. No necesitas reorganizar por completo todo tu horario; simplemente experimenta y observa cómo este cambio afecta tu estrés y tu sensación de control.

Si no sabes por dónde empezar, aquí tienes algunas formas sencillas de poner en práctica tus ideas sobre tu personalidad:

  • Dedica más tiempo a tener conversaciones significativas con las personas que te importan, especialmente si eres introvertido o Intuitivo.
  • Esfuérzate por conectar un poco más en entornos informales si eres introvertido.
  • Reserva tiempo para momentos tranquilos a solas si eres un extravertido que explora el crecimiento personal.
  • Crea un ritmo diario más tranquilo si te sobreestimulas con facilidad.
  • Intenta dejar de lado pequeños planes o rutinas de vez en cuando si tienes un tipo Judging.
  • Practica establecer límites saludables si tienes un tipo Feeling que asume las emociones de los demás.

Céntrate en cambios pequeños y alcanzables, y considéralos experimentos que puedes modificar a medida que aprendes: no existe un único método probado y verdadero para mejorar tu vida.

Los resultados de tu test son solo el comienzo  

Descubrir tu tipo de personalidad es emocionante y es solo el comienzo de conocerte mejor. Tus resultados ofrecen información valiosa sobre tus fortalezas, motivaciones y preferencias naturales, pero el verdadero crecimiento ocurre cuando usas esa información para moldear tu forma de vivir y conectar con los demás.

No hay prisa por transformarlo todo de la noche a la mañana. Empieza por observar cómo se manifiestan tus rasgos día a día y dónde te ayudan (o te frenan). Con el tiempo, encontrarás nuevas formas de crecer que te resulten auténticas. Cuanto más explores, más confianza ganarás en tu propio ritmo y dirección, y esa es la parte más emocionante.

Cianna Garrison

Cianna Garrison tiene una licenciatura en Inglés por la Universidad Estatal de Arizona y trabaja como escritora freelance. Se enamoró de la psicología y de la teoría de los tipos de personalidad en 2011. Desde entonces, ha disfrutado aprendiendo continuamente sobre los 16 tipos de personalidad. Como INFJ, vive para las artes creativas e, incluso cuando no está trabajando, probablemente sigue escribiendo.