Trucos mentales para potenciar tu creatividad, sea cual sea tu tipo de personalidad
A veces pensamos en la creatividad como un don innato: algo que tienes o no tienes. Y aunque es cierto que, por lo general, se considera que ciertos tipos de personalidad son más creativos, la creatividad es en realidad un hábito que cualquiera puede cultivar. De hecho, ser creativo no consiste solo en esperar a que llegue la inspiración; requiere práctica continua.
Si crees que te vendrían bien algunos consejos para mejorar tu creatividad, has llegado al lugar adecuado. Aquí tienes ocho trucos mentales que te ayudarán en el camino.
1. Refúgiate en la naturaleza
¿Alguna vez te has preguntado por qué los grandes poetas románticos veneraban tanto la naturaleza? Resulta que tenían razón. Varios estudios concluyen que estar en espacios verdes hace que las personas sean más felices, estén más relajadas y, sí, sean más creativas. Incluso un paseo rápido de 15 minutos por la naturaleza basta para reducir los niveles de las hormonas del estrés. Además, estar en la naturaleza influye positivamente en tu atención dirigida, necesaria para generar ideas y pensar de forma creativa. Lejos del ajetreo de la vida cotidiana, tienes tiempo para bajar el ritmo y dejar que la inspiración te encuentre.
Ideal para: ISFJ y ENTJ. No solemos agrupar estos dos tipos de personalidad, pero ambos tienden a pensar demasiado las cosas. Tanto si eres un ISFJ con demasiadas cosas entre manos como un ENTJ que siempre está al mando, te vendría bien pasar un tiempo en la naturaleza.
2. Añade algo de movimiento a tu día
El ejercicio tiene muchos beneficios, y uno de ellos es que te ayuda a generar ideas nuevas.
En un estudio reciente, los investigadores descubrieron que las personas más activas eran capaces de generar más ideas que quienes pertenecían al grupo sedentario. Si eres de las personas que pasan demasiado tiempo atrapadas en su propia mente, mover el cuerpo podría ser la clave para superar la parálisis por análisis y ganar claridad mental.
Ideal para: ESTP y ESTJ. Tanto los ESTP aficionados a las emociones fuertes como los ESTJ de inclinación tradicionalista podrían beneficiarse de desconectarse y añadir a sus rutinas diarias algún movimiento que despeje la mente.
3. Ríe más
La risa tiene numerosos beneficios para tu bienestar mental y también podría convertirte en una persona más creativa. ¿Cómo? Todo se reduce al poder del humor para cambiar tu estado de ánimo.
Reír aumenta tu optimismo respecto a los acontecimientos futuros y ayuda a orientar tu mente hacia el mundo de las posibilidades. Ambas mentalidades son fundamentales para el pensamiento creativo. Como señaló un estudio del MIT de 2010, «la producción espontánea de humor está estrechamente relacionada con la creatividad, ya que ambas implican establecer conexiones poco evidentes entre cosas aparentemente no relacionadas».
Reír también puede ayudarte a salir del ciclo de pensamientos obsesivos que te atrapan dentro de tu mente. ¿Mi consejo? Si te sientes mentalmente bloqueado, en vez de darte cabezazos contra la pared, intenta quitarle poder a la situación riéndote un poco.
Ideal para: INFJ y INTJ, que pueden ser tremendamente duros consigo mismos. Es hora de dejar atrás el perfeccionismo y reír más.
4. Establece recompensas para ti
Otra estrategia útil para hacer fluir esas ideas creativas es establecer un sistema de recompensas. Aunque esta estrategia quizá no funcione para todo el mundo, un artículo de PA sugiere que premiarte tras completar un proyecto creativo puede hacer que seas aún más creativo. Esto se debe a que las recompensas ayudan a tu cerebro a crear una asociación entre terminar la tarea y sentirte bien. Esto puede motivarte a repetir ese comportamiento en el futuro.
Ideal para: ISTJ y ISTP, a quienes les vendrían bien algunos momentos de indulgencia para completar sus proyectos creativos. Estos tipos no siempre se permiten disfrutar del proceso creativo, así que un sistema de recompensas puede ayudarles a mantenerse motivados.
5. Conecta con tus emociones
Las emociones también pueden servir de combustible para la creatividad. De hecho, una investigación ha descubierto que tanto las emociones positivas como las negativas están vinculadas al pensamiento creativo. Así que, la próxima vez que te encuentres atrapado en un ciclo de emociones negativas, recuerda las sabias palabras de Carrie Fisher: «Toma tu corazón roto y conviértelo en arte».
Ideal para: ENFP y ESFP: las personas con Feeling que necesitan «sentir lo que sienten» exteriorizándolo pueden beneficiarse de canalizar esas emociones hacia actividades creativas. De ese modo, pueden aprender a usar su inteligencia emocional como una fuente de poder, en vez de dejarse dominar por ella.
6. Crea el entorno adecuado
Crear un entorno inspirador también puede estimular tu creatividad. El aspecto de ese entorno ideal varía de una persona a otra. Por ejemplo, tengo una hermosa acuarela enmarcada sobre mi escritorio que me aporta consuelo e inspiración mientras trabajo.
Piensa en qué objetos puedes tener a tu alrededor que te inspiren. Como regla general, considera añadir algunas plantas. Las investigaciones muestran que «la vegetación en la oficina, como las plantas y los muros verdes, se asoció con niveles más altos de creatividad».
Ideal para: ENTP y INTP. Estos tipos viven en su mente y pueden tener dificultades para convertir sus ideales en soluciones del mundo real. Cuando te falta motivación, contar con una referencia visual estimulante cerca podría ayudarte a desbloquear tu creatividad.
7. Deja que tu mente divague
Seamos sinceros: es difícil generar buenas ideas cuando te sientes presionado. Ahí es donde entra en juego soñar despierto. Así es: dejar que tu mente divague libremente podría ayudarte a hacer fluir tus ideas creativas.
Puede sonar contradictorio, especialmente si eres un Judging demasiado analítico, pero la creatividad suele nacer del aburrimiento. Necesita espacio para respirar.
Piénsalo. ¿Puedes generar ideas nuevas cuando tu mente está llena de responsabilidades y listas de tareas pendientes? Probablemente no. Eso cambia cuando no tienes nada con qué ocuparte: ninguna tarea ni distracción. En un estudio de 2014, los participantes aburridos obtuvieron resultados mucho mejores en pruebas de creatividad que los demás grupos.
¿En resumen? Si quieres obtener una perspectiva nueva sobre una situación, deja que tu mente divague y descubre adónde te lleva.
Ideal para: ISFP y INFP, que son soñadores despiertos y buscadores de belleza por naturaleza. Son los tipos con más probabilidades de beneficiarse de esta estrategia porque les permite divagar mentalmente sin sentirse culpables por ello.
8. Involucra a los demás
Una idea errónea común sobre la creatividad que me encanta desmontar es el mito del genio solitario. Ya sabes de qué hablo: la imagen del escritor misántropo, con un escritorio desordenado lleno de manchas de café, que desaparece durante meses para reaparecer con una obra maestra terminada. O el científico loco que se encierra en un laboratorio para inventar algo que revoluciona el mundo.
No me malinterpretes, es importante tener espacio mental para dedicarse al trabajo creativo. Pero la creatividad se enriquece profundamente mediante la interacción con los demás. Al escuchar las historias de otras personas e involucrarlas en tu vida, puedes ampliar tu perspectiva y descubrir nuevas formas de pensar y resolver problemas.
Ideal para: ENFJ y ESFJ: dos personalidades extravertidas que prosperan al cuidar y defender a otras personas. Al involucrar a los demás, pueden usar sus habilidades naturales con la gente para impulsar sus esfuerzos creativos.
Andreia es una INFJ que solía pensar que era la única persona en el mundo aterrorizada de contestar el teléfono. Trabaja como escritora independiente y cubre todo lo relacionado con la salud mental y la psicología. Cuando no escribe, la encontrarás acurrucada con un libro o preparando dulces veganos. Encuéntrala en: https://andreiaesteves.com/