4 mujeres ENFP que cambiaron el mundo
Estar a medio terminar parece ser el estado permanente de mi vida. Tengo borradores de artículos, libros y poemas sin terminar en mi disco duro. Hay un proyecto de bordado que estaba destinado a ser un regalo de Navidad, pero, por desgracia, la destinataria recibió una tarjeta de regalo en su lugar. El hilo color de rosa de dicho proyecto asoma por debajo de unas cajas que todavía no he desempacado desde nuestra mudanza hace siete meses.
Como ENFP, cualquier aventura nueva y novedosa capta toda mi atención y me transporta a territorios desconocidos. Pero mantenerme en las tareas hasta el amargo final suele desinflarme; quiero mantener abiertas mis opciones y despejada mi agenda para que la magia y la inspiración aparezcan cuando les apetezca. A veces, miro este lado de mí misma y me pregunto: ¿alguna vez terminaré algo que valga la pena? ¿O mi propia naturaleza será mi mayor obstáculo para lograr el impacto que deseo tener en este mundo?
Así que, como haría cualquier «Campeón» certificado, me puse a buscar ejemplos de mujeres que fueran ENFP como yo, pero con una diferencia importante: ¡terminaron algo grandioso! Estas mujeres aprovecharon su naturaleza imaginativa y efervescente y, sin perder ese pequeño zumbido de locura que impulsa a cada ENFP hacia adelante, crearon un mundo mejor con sus aportes.
Si necesitas un estímulo después de abandonar tus ambiciosos propósitos (pero oye, estamos en marzo; felicidades por haber llegado hasta aquí con tus metas) o simplemente disfrutas de las historias de figuras inspiradoras, sigue leyendo.
Anne Frank: llena de optimismo, esperanza y amor por el tenis de mesa
Cualquier lista de mujeres ENFP influyentes estaría incompleta sin Anne Frank. Se la clasifica habitualmente como ENFP por su naturaleza fantasiosa, pero con los pies en la tierra. Como explicó Heidi Priebe, escritora de psicología y ENFP: «Los ENFP son alas y raíces», lo que significa que tienen la cabeza en las nubes y, al mismo tiempo, están profundamente arraigados; una definición que resume perfectamente a Anne Frank.
Su diario, ampliamente leído, revela una rica vida interior, energía inquieta y todo el espíritu de un Campeón. Su famosa cita, «A pesar de todo, sigo creyendo que las personas son realmente buenas de corazón», es a partes iguales desgarradora e inspiradora. Pero su última entrada me parece la más fácil de identificar. Habla de su «naturaleza dual»: una Anne frívola, bromista y charlatana que todos veían, y una Anne más profunda que nadie más conocía. Alas y raíces, tonterías y aguas profundas. Una dualidad que cualquier ENFP siente en lo más hondo de sus huesos.
Un detalle encantador que no es estrictamente un rasgo ENFP es el amor de Anne por el tenis de mesa. El verano antes de pasar a la clandestinidad, formó un club con sus amigos llamado «la Osa Menor menos dos» y solía ir a una heladería de Ámsterdam para refrescarse después de un partido intenso. La alegría tiene muchos sabores, pero siempre llega para un ENFP.
Anne no tenía idea de que su diario se convertiría en uno de los libros más traducidos y leídos del mundo. Sus palabras pusieron rostro a una estadística inconcebible vinculada al Holocausto. Es el símbolo del «triunfo del espíritu humano»; increíblemente divertida, dulce e imperfecta, dejó un impacto duradero al escribir sus pensamientos desde un reducido espacio en un ático, en medio de un mundo que se desmoronaba.
Elizabeth Cady Stanton: el alma inquebrantable del movimiento sufragista
La fascinante INTJ Susan B. Anthony es un nombre conocido de cualquier clase de Historia de Estados Unidos como líder del movimiento por los derechos de las mujeres. Menos conocida es Elizabeth Cady Stanton, el alma detrás de la gestión de Anthony. Fue Stanton quien insistió en incluir el derecho al voto de las mujeres en la Declaración de Sentimientos de Seneca Falls, cuando incluso los reformistas pensaban que la idea llevaba los derechos de las mujeres un poco demasiado lejos. Una ENFP clásica, Stanton se negó a ceder en su visión de lo que sabía que era correcto. ¡Incluso insistió célebremente en que la palabra «obedecer» se eliminara de sus votos matrimoniales cuando se casó con su esposo; una petición tan radical de una mujer inamovible!
En un discurso que pronunció, Elizabeth Cady Stanton sostuvo que cada ser humano es «responsable de su propia alma». Esto resonará en los ENFP de todas partes. La soberanía individual, el ideal de «vive y deja vivir», es la razón por la que los ENFP suelen contarse entre los aliados de mente abierta de diversos grupos.
Una de mis citas favoritas de Elizabeth Stanton fue su afirmación de que cada persona era el «árbitro de su propio destino» y debía aprender a capitanear su propio barco. Quienes me conocen reconocerán que este es precisamente el consejo de vida al que me atengo. En lugar de ofrecer una lista prescriptiva de lo que se debe y no se debe hacer, por lo general animo a las personas cercanas a mí a llevar el timón de su propio barco en vez de seguir el consejo de alguien más (algo que mi esposo ISFJ considera increíblemente poco útil como consejo).
Las contribuciones de Elizabeth Stanton a lo largo de su vida llevaron los derechos de las mujeres más allá de las leyes de divorcio y los derechos de propiedad. Su colaboración con Susan B. Anthony demuestra que toda causa necesita pies para recorrer el camino y un corazón palpitante en su centro.
Isadora Duncan: la ardiente rebelde de la danza que reinventó toda una forma de arte
Isadora Duncan era una bailarina talentosa y una rebelde absoluta. Con tan solo doce años (¡doce!), abandonó su primera clase de ballet porque consideraba que su rigidez era «antinatural y fea». ¡Qué determinación debió de tener!
En cambio, desarrolló su propio estilo de movimiento, actuando con «fluidas túnicas griegas» y —¡agárrense las perlas!— sin corsé. (¡Qué escándalo!) Sin importar la estructura y las expectativas establecidas en el mundo de la danza, ella creía que el movimiento debía surgir del alma, como un medio auténtico de autoexpresión. Sus ideas eran tan poderosas que, durante una actuación en Múnich, los estudiantes quedaron tan cautivados por su danza que desengancharon los caballos de su carruaje y lo arrastraron ellos mismos por las calles, mientras cantaban y lanzaban flores, en su propia actuación para honrar a una figura tan revolucionaria en el mundo de la danza.
Isadora escuchaba a su alma. Creía que la fuente de todo movimiento se encontraba en el centro del cuerpo y pasaba horas de pie, perfectamente inmóvil, esperando que las vibraciones interiores de la sabiduría le dijeran cómo moverse. Esto la sitúa indiscutiblemente al frente de la danza moderna tal como la conocemos.
Sin Isadora Duncan y sus maneras ENFP (ejem, rebeldes), no tendríamos fluidez de movimiento. Ni actuaciones emotivas que sirven de catarsis tanto para bailarines como para el público. Dejó atrás las zapatillas de ballet y los corsés, abrazó la expresión e influyó en un cambio total en el arte de la danza, todo por una convicción que tuvo cuando era una joven de doce años.
Nellie Bly: la intrépida reportera que expuso el maltrato
¡Necesitamos una película sobre la vida de Nellie Bly, ya! Durante su vida, llevó el periodismo de investigación a un nivel completamente nuevo, de una forma que solo una ENFP podría lograr. De hecho, consiguió su primer trabajo de periodismo escribiendo una carta mordaz al editor de un periódico que había publicado un artículo sexista. El editor quedó tan impresionado por la escritura de Nellie Bly que publicó un anuncio para averiguar quién era y ¡le ofreció un empleo!
Esta mujer tenía agallas. Después de leer La vuelta al mundo en ochenta días de Jules Verne, Nellie decidió superar el récord, y lo logró: ¡72 días alrededor del mundo con nada más que una cartera de dieciocho centímetros y su afortunado anillo de oro para el pulgar! Pero es su trabajo como periodista lo que verdaderamente demuestra su fortaleza.
En su carrera, Nellie Bly inventó el periodismo encubierto para conseguir una historia. Expuso los abusos en los manicomios fingiendo locura para ser internada y luego utilizó su historia para impulsar una reforma social. No temía ponerse en medio de una o dos situaciones incómodas para poder descubrir la verdad. Nunca retrocedió ante lo que creía que era correcto.
El férreo interior de una ENFP cambió para siempre la manera en que se trataba a las personas con enfermedades mentales en Estados Unidos y, al mismo tiempo, derribó el estigma de las mujeres que trabajaban en las noticias. Ese es el legado de Nellie Bly.
Las mujeres ENFP y el poder de terminar
Cada una de estas mujeres desafió el sistema de una forma u otra, abriendo un nuevo camino para quienes las siguieron. En lugar de colorear dentro de las líneas que ya existían en la página, tejieron un tapiz totalmente nuevo simplemente por ser ellas mismas. Los mismos rasgos que le surgen naturalmente a una ENFP influyeron discretamente en el cambio del mundo.
¿Y quién puede decir que nunca tuvieron un proyecto sin terminar en un rincón?
Kim dedica su tiempo a trabajar como escritora freelance de marketing de contenidos y autora independiente. Su enfoque consiste en empoderar a otras personas para que tomen decisiones saludables, y la teoría de la personalidad desempeña un papel importante en esa vocación. ¿Qué más se podría esperar de una ENFP? Vive en las montañas con su esposo ISFJ y sus dos increíbles peques.